Nuevas miradas: Lola Lorente

Lola Lorente (Alicante, 1980) estudió Bellas Artes en Valencia e ilustración en la Escola Massana de Barcelona. Con unos compañeros autoeditó “Fanzine Enfermo”, que alcanzó las siete entregas. También publicó en revistas como “Dos Veces Breve”, “Humo”, “Nosotros Somos Los Muertos y “Tos”.En el 2007 fue nominada como autora revelación en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona y en el 2008, participó en la exposición titulada Sin nosotras. Después durante un año y medio residió en el Maison de Auteurs de Angulema gracias a la beca AlhóndigaKomik. Y por fin en 2012 recibió, ya sí, el premio al autor revelación en el Salón del Cómic de Barcelona por su obra “Sangre de mi sangre” publicada por la editorial Astiberri y traducida también al francés y al italiano.

En “Sangre de mi sangre”, proyecto que tardó 4 años en tomar su forma definitiva, se narra la historia de dos amigos que preparan la fiesta más importante del año en una urbanización. Este aparente simple argumento indaga en la psicología de sus personajes en pleno tránsito entre la niñez y la adolescencia, en sus sueños, en sus recuerdos y, sobre todo, en las relaciones y jerarquías que se establecen en cada familia, en cada micromundo; todo ello oscilando entre la realidad y la fantasía, entre lo ingenuo y lo perturbador hasta llegar a lo macabro (complejos, rivalidades, sensibilidades extremas, evasión, incomunicación).

Como ya señalamos Lola Lorente trabajó en Angulema (Francia), en La Maison des Auteurs, donde consiguió un pequeño estudio. En esta residencia dirigida por Pilar Muñoz, los jóvenes talentos y los artistas consagrados, trabajan libremente; solo necesitan un proyecto que les haga merecedores de un estudio donde dibujar (hay cinco individuales y nueve colectivos). En este espacio de “retiro profesional” acaba de terminar las páginas finales de “La alumna”, un álbum protagonizado por una treintañera que regresa a su pueblo, para cuidar a su abuelo enfermo. Una mujer en la frontera entre la juventud y la madurez, en la que algunos pueden buscar una autobiografía de la ilustradora. “No sé cuántas etapas hay en la vida… puedo hablar por las que yo paso y lo que me toca vivir. Me atrae el límite psicológico entre lo racional y lo irracional. Me atraen los bordes”, dice la autora.

De nuevo trabaja en blanco y negro, con tinta china y nos muestra todo un mundo de personajes raros, ambiguos e inquietantes, como su última protagonista Mary Pain, una mujer “boteriana” con una trenza larga. A nivel gráfico, Lola Lorente se mueve entre lo “simple” y lo barroco, entre la síntesis y el detalle, creando un universo propio que completa a la perfección el tono de la historia.

Lola Lorente es una ilustradora libre y desbordante en la que su estilo capta distintas miradas y gestos, a través del grafismo, el color, las tramas, la textura, las manchas y las líneas muy trabajadas. Un joven talento a seguir con gran interés y que espero tenga mucho éxito.

Los comentarios estan cerrados.